La más célebre ópera de Giordano en la impresionante producción del Festival de Bregenz, que les dejará pegados al asiento.
Andrea Chénier es un drama histórico en cuatro actos de Umberto Giordano (1867-1948) y libreto en italiano de Luigi Illica, para el que se basó de manera libre en la vida del poeta francés André Chénier, que fue ejecutado durante la Revolución Francesa. Es una ópera de corte verista, cuyo estreno tuvo lugar en La Scala de Milano el 28 de marzo de 1896. Es sin duda la ópera más famosa de Giordano, la que se ha conservado en el repertorio hasta hoy día, quizá junto a su otra ópera Fedora. Durante la primera mitad del siglo XX fue interpretada con cierta frecuencia y entró en el repertorio operístico estándar.
Una de las razones que contribuyó a su popularidad fue la espléndida música lírico-dramática del tenor principal, que provee a un cantante con talento muchas oportunidades para lucirse en escena. En las estadísticas de Operabase aparece como n.º 86 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 34.ª en italiano y la única que aparece de Giordano.
Cuando compuso Andrea Chénier a los 27 años, Giordano era un desconocido. Tras su estreno era ya un hombre célebre. Lo siguió siendo hasta su muerte, a pesar de que –como sucedió con Mascagni y Leoncavallo– no volvió a tener un éxito como ese. Luigi Illica, uno de los grandes libretistas de Puccini, creó con gran sapiencia escénica un libreto operístico con fondo histórico. Su estilo corresponde al naturalismo temprano y en algunos destellos se le puede considerar como un predecesor de Tosca. El gran valor del libreto se encuentra en sus personajes realmente logrados y bien caracterizados, además de en su dramatismo auténtico y sus rasgos poéticos. Giordano consigue adaptar el texto con notable efectividad, pues en los instantes de mayor tensión, su talento innegable se despliega para crear melodías expresivas y conmovedoras. No siempre se muestra inspirado al 100% –algo que se podría reprochar a muchos compositores de óperas de éxito, sobre todo de la época del verismo–, pero la obra a nivel global es realmente intensa y conmovedora.
Giordano nació en Foggia, una localidad cercana a Napoli, un 27 de agosto de 1867. Tras formarse musicalmente desde joven, decidió entonces dedicarse a componer óperas, en un momento en el que en los teatros italianos dominaba la corriente del naturalismo, lo que en la ópera se suele denominar como verismo. No es otra cosa que la representación de la vida real con toda su crueldad y dureza, algo que otros operistas italianos del momento hicieron con verdadera maestría. Giordano logró con su tercera ópera, este Andrea Chénier, un éxito sensacional. No obstante, nunca más pudo repetir dicho triunfo con ninguna otra obra. Algunas de sus otras óperas de cierta importancia, como Fedora (1898), Siberia (1903), Madame Sans-Géne (1915) y La cena delle beffe (1924) estuvieron en cartel durante un período limitado y nunca se trasladaron fuera de las fronteras de su país natal. Gracias a Andrea Chénier y Fedora, ocasionalmente recuperada, el nombre de Giordano se mantiene junto al de sus colegas veristas Puccini, Leoncavallo y Mascagni.
Sinopsis:
Umberto Giordano ha pasado a la historia de la música unido de manera indefectible a una de sus obras. Se trata precisamente de su ópera Andrea Chénier, que les invitamos a disfrutar en esta producción absolutamente fascinante del Festival de Bregenz, que siempre logra sorprender. Al coro del festival y al Filarmónico de Praga se une la Orquesta Sinfónica de Viena, bajo la dirección de Ulf Schirmer, para acompañar a un elenco protagonizado por Héctor Sandoval, Scott Hendricks, Norma Fantini y Tania Kross.