La ópera más célebre del compositor francés, que cuenta con Netrebko y Villazón como protagonistas y la dirección de Barenboim.

Manon es una ópera en cinco actos compuesta por Jules Massenet sobre libreto en francés de Henri Meilhac y Philippe Gille, a su vez basado en la novela de Abbé Prévost, Manon Lescaut, que del mismo modo inspiró a Giacomo Puccini para la composición de su ópera homónima. Se estreno tuvo lugar en la Opéra-Comique de París el 19 de enero de 1884, con Marie Heilbronn en el papel principal, quien lo interpretó con un éxito clamoroso unas ochenta veces. Solo su muerte interrumpió la serie de representaciones, ante lo que Massenet prefirió retirar la obra de la escena antes de que ese papel fuera encarnado por otra cantante. Tras el incendio de la Opéra-Comique, Manon ya había entrado de manera definitiva en el repertorio de numerosos teatros de todo el mundo, para regresar el lugar de su estreno diez años después, tras lo cual se ha representado en más de mil ocasiones. Sin embargo, no fueron Massenet ni Puccini los primeros en atender a esta historia, pues ya Halévy [Manon Lescaut, ballet, 1830] y Auber [Manon Lescaut, opéra comique, 1856] habían usado el tema para obras escénicas de cierta importancia. Massenet comenzó a ocuparse del tema en 1881, completando la ópera en un plazo de dos años, para lo cual trabajó temporalmente en El Havre, la misma casa en la que un siglo antes había trabajado el abate Prévost en su novela.
L'Histoire du Chevalier Des Grieux et de Manon Lescaut) es una célebre y en cierta parte autobiográfica novela del abate Antoine Francois Prévost d'Exiles, que narra la aparentemente verídica historia de una pareja de enamorados: Des Grieux sigue a Manon al destierro norteamericano y allí, después de la muerte de la joven, se casa y echa raíces. Meilhac y Gille siguieron el original de Prévost, excepción hecha de la última escena, que sitúan en Francia, mientras que la novela original lo hace en Norteamérica. A partir de la excelente novela se logra algo no tan habitual como puede parecer, la factura de un buen libreto, en el que los contrastes son llevados a extremos con una lograda efectividad: pasión auténtica y el medio frívolo: la sala de juego y la iglesia; el trajín mundano y la muerte en la soledad…
Massenet se ajusta de manera brillante al libreto. Su música es inspirada, llena de melodías que expresan multitud de sentimientos, y está construida e instrumentada de manera brillante. Algunas escenas constituyen puntos culminantes de la obra de su creador y de la ópera francesa: la descripción del sueño de Des Grieux, Manon despidiéndose de la pequeña mesa del modesto nido de amor en que pasó horas felices con Des Grieux, la grandiosa aria de éste, en la que trata de ahuyentar, ya en el convento, la imagen de Manon que se le aparece constantemente, así como varios dúos de amor. Esta ópera sigue en el repertorio, aunque no está entre las más representadas de manera habitual. En las estadísticas de Operabase aparece la n.º 89 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 10.ª en Francia y la segunda de Massenet, con 43 representaciones.
Sinopsis:
Un deleite fascinante: Manon, la gran ópera de Jules Massenet, en una magnífica producción de la Staatsoper Unter den Linden berlinesa, que cuenta con las voces de Anna Netrebko, Rolando Villazón, Alfredo Daza, Christof Fischesser, Rémy Corazza, Arttu Kataja, Hanan Alattar, Gal James, Silvia de la Muela y Matthias Vieweg, a las que se unen el Staatsopernchor y la Staatskapelle Berlin, todos bajo la dirección musical del gran Daniel Barenboim.