La joven y talentosa orquesta francesa ofrece una de las piezas menos conocidas pero de gran interés del excepcional compositor británico.

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La Orquesta de Cámara Nouvelle Europe une a músicos jóvenes de toda Europa que están viviendo en la actualidad en Paris y que comparten altas habilidades musicales, pues la mayoría está empezando su carrera internacional como solistas y/o intérpretes de cámara. La orquesta cuenta entre sus filas con no menos de seis ganadores de premios internacionales en el ámbito de la interpretación. Uno de los objetivos de la orquesta es reunir el mundo de solista con el orquestal, dando así la oportunidad a sus miembros tanto para la interpretación solística como para el acompañamiento de solistas de fama mundial. Creada en 2004 por Nicolas Krauze, ha realizado más de 400 conciertos por toda Europa en las mejores salas y festivales. Recientemente está viviendo grandes oportunidades de desarrollo, con temporadas regulares en Francia, así como la posibilidad de viajar por Europa y América del Sur durante las próximas temporadas. Está compuesta por entre 15 y 35 músicos, ha logrado crear un sonido único por su compacidad y virtuosismo, con una preferencia por los repertorios de los siglos XIX a XXI. Está ampliamente considerada como una de las mejores y más activas orquestas de cámara en Francia en la actualidad, apareciendo regularmente acompañada por solistas de fama mundial.

Benjamin Britten (1913-1973, fue un compositor y pianista británico. Músico precoz, desarrolló un inmenso talento musical desde su más tierna infancia, cuando ya comenzó a sentirse atraído por la composición. Su Simple Symphony, escrita a partir de temas melódicos compuestos en aquella época, da rápida cuenta de la originalidad y valor de esos primeros intentos. Estudió con Frank Bridge, quien le descubrió el universo sonoro de la Segunda Escuela de Viena, uno de cuyos integrantes, Alban Berg, sería uno de sus referentes durante toda su vida. Su música empezó a adquirir un lenguaje propio, basada en la síntesis personal de elementos de distinta procedencia: desde la artificiosa vocalidad de Monteverdi hasta la obsesión formal y expresiva del mencionado Berg, pasando por otros autores como Puccini, Musorgski, Mahler y Purcell. El mundo de la ópera sin duda supuso un antes y un después en su carrera, empezando por Peter Grimes, la cual marcaría el verdadero inicio de la carrera del músico británico como compositor, y a partir de la cual vendrían otros grandes títulos como La violación de Lucrecia, Billy Budd, Otra vuelta de tuerca, Sueño de una noche de verano y Muerte en Venecia, que lo convirtieron en uno de los operistas más aclamados del siglo XX.

Las Variaciones sobre un tema de Frank Bridge Op. 10, que fueron estrenadas en 1927 en Salzburg, muestran una clara influencia de su primer gran maestro, al que homenajea en el título y en la propia obra. Contaba con tan solo 10 años cuando escuchó en concierto su obra El mar, que le dejó impactado. Tres años después ya era alumno su alumno, y a sus 14 años ya tenía en su catálogo escrito 10 sonatas para piano y 6 cuartetos para cuerda. La influencia que recibió de Bridge y el afecto hacia él le acompañaron siempre, alentándolo a esforzarse por conseguir la perfección técnica como una solución a los requerimientos musicales. Las Variaciones sobre un tema de Frank Bridge fueron compuestas como un encargo de Boyd Neel, un director de orquesta a quien habían invitado ese año al Festival de Salzburg. El único requisito para su presentación allí era el estreno de una obra inédita de un compositor de su país. Ya en su época de estudiante Britten había empezado a trabajar sobre estas variaciones, con un tema extraído del segundo de los Tres idilios para cuarteto de cuerdas Op. 6 n–º. 2 de su maestro. La presencia de la obra en este prominente festival atraería por primera vez la mirada internacional sobre Britten.

Sinopsis:

La fantástica Orquesta de Cámara Nouvelle Europe regresa a la música para conjunto orquestal sin solistas, con estas extraordinarias Variaciones sobre un tema de Frank Bridge, de Benjamin Britten, una obra de juventud pero de gran valía musical. Disfrútela como siempre en nuestro canal, de una forma nunca vista antes.