La célebre ópera del gran autor italiano en una magnífica versión del coliseo londinense, con un trío protagonista de excepción.

L'elisir d'amore [El elixir de amor] es el título de esta fantástica ópera cómica en dos actos con música de Gaetano Donizetti (1797-1848), compuesta sobre libreto en italiano de Felice Romani, a su vez basado en el libreto Le philtre (1831) de Eugène Scribe, creado para la ópera de Daniel-François Auber. Es sin duda una de las óperas más frecuentemente interpretadas, no solo ya del catálogo de Donizetti, sino de toda la historia del género. Momentos como la célebre aria de Nemorino Una furtiva lacrima han pasado sin duda a formar parte del imaginario de los amantes de la ópera.
Como resultado de un encargo que no llegó a buen puerto, Alessandro Lanari, por aquel entonces empresario del Teatro della Canobbiana de Milano, le pidió a Donizetti la composición de una ópera en el breve lapso de dos semanas. Felice Romani, quien era colaborador asiduo del compositor, empleó buena del tiempo para configurar el texto. El tema no era original, pues estaba basado en un libreto previo, inspirado a su vez en Il filtro de Silvio Malaperta, con la traducción al francés por Stendhal. La temática bucólica consiguió que Donizetti y Romani eludiesen los enfrentamientos con los censores, que tantos problemas ocasionaron a los autores de la época. A pesar de lo apremiante del encargo, la obra consiguió un fantástico éxito, así como su posterior inmortalidad, manteniéndose en cartel desde la primera representación. Los autores eran suficientemente experimentados como para hacer de El elixir de amor una obra maestra. El ámbito bucólico era ideal para escenificar una historia sencilla¸ pero no por ello carente de un contenido profundo, en la cual se exhibiesen diversos arquetipos humanos que son reflejo directo de los caracteres de la comedia del arte. En la obra encontramos la superficialidad y la frivolidad de Adina; el descaro y la vulgaridad del sargento Belcore; en el charlatán Dulcamara encontramos la astucia, el aprovechamiento y la mala fe ocultados tras una gran simpatía. Todo un muestrario de vicios y defectos, excepción hecha de Nemorino, el campesino sencillo e ingenuo, capaz de vivir los grandes sentimientos que otros desconocen. La obra se estrenó evidentemente en el Teatro della Canobbiana de Milano, el 12 de mayo de 1832, cuyo brutal éxito hizo que permaneciera en cartel durante 32 días consecutivos.
Su libreto, realmente entretenido, lleno de humor, ingenio e incluso con una buena dosis de significación más profunda, además de una música en la que se manifiestan todas las buenas características del compositor: tiernas melodías que conmueven al oyente; su notable capacidad de ingenio; su gran poder dramático... lograron colmar a la obra de la gloria que posee hasta la actualidad. Por momentos es ligera e ingeniosa como Rossini, en otros es lírica y sentimental como Bellini, para terminar sirviendo como embrión del dramatismo que será recuperado por el propio Verdi. El elixir de amor sigue siendo una de las óperas más populares en la actualidad, la 12.ª entre las cien óperas más representadas en el período 2005-2010 –7.ª cantada en italiano y la primera de Donizetti–. Junto a El barbero de Sevilla y Las bodas de Fígaro, es la ópera cómica más conocida y representada del repertorio.
Sinopsis:
Pocas óperas han soportado el paso de los años y continúan hoy actualmente vigentes como L’elisir d’amore, de Gaetano Donizetti. Disfruten de esta inmortal obra en una extraordinaria producción de la Royal Opera House de Londres, que tiene en Lucy Crowe, Vittorio Grigòlo y Bryn Terfel a su fabuloso trío protagonista. La parte orquestal y coral la ponen las agrupaciones del teatro londinense, bajo la dirección de Daniele Rustioni.