Magnífico y novedoso documental sobre una de las grandes figuras de la música popular urbana de la historia de la música occidental.

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Frank Sinatra representa como pocos el llamado sueño americano. Su trayectoria personal discurrió en paralelo a lo que estaba ocurriendo en el país en aquel momento. Hijo de emigrantes italianos, era la personificación del siglo XX: por sus ideas políticas, por haber ido a contracorriente, y por haberse convertido en un icono de la cultura popular estadounidense y de la música en todo el mundo. La canción I’ll Never Smile Again surgió a comienzos de la Segunda Guerra Mundial y convirtió a Sinatra en la voz de consuelo de toda una nación. Sinatra también fue el intérprete de la canción de campaña de Kennedy. Pero el tema que le haría inmortal sería New York, New York. Esta producción francesa de 2015, dirigida por Annette Baumeister y con la producción de Broadview TV y la coproducción con Arte y ZDF, muestra los detalles de la vida y la carrera de esta poliédrica figura.

Francis Albert Sinatra (1915-1998), más conocido como Frank Sinatra, fue un cantante y actor estadounidense que ha pasado a la historia bajo el apodo de La voz, siendo una de las figuras más importantes de la música popular del siglo XX, legando a través de sus discos y actuaciones en directo un repertorio considerado hoy día como canónico en lo que respecta a la interpretación vocal masculina del mismo. Su popularidad llegó a ser inmensa y prácticamente constante a lo largo de toda su vida, aunque fueron especialmente exitosos los años cuarenta y cincuenta, siendo esta última década, gracias a sus grabaciones para Capitol, la que se considera como su etapa de mayor calidad e influencia posterior como cantante. Su repertorio se basó en la obra de los más importantes compositores populares estadounidenses: Jimmy Van Heusen, Cole Porter, Sammy Cahn o George Gershwin, y su estilo sintetizó años de influencias mutuas entre la música de inspiración jazzística y la música pop, que empezaba a difundirse a través de la radio. Sinatra construyó su estilo sobre la base de una comprensión natural de la música popular, tal como la habían entendido Bing Crosby, Fred Astaire, Benny Goodman y Louis Armstrong. En el aspecto técnico se caracterizó por su cuidada emisión y precisión en el fraseo, además de su control de la respiración. Su inmensa capacidad y categoría artística radicaba en su naturalidad y fluidez interpretativas, con las que lograba transmitir las emociones y sentimientos implícitos en las letras de las canciones.

A Sinatra se le reconoce haber sido el primer cantante que hace un uso consciente de los medios de amplificación del sonido con el objeto de situar su voz por encima del sonido de la orquesta –dominadora de la música popular estadounidense de principios del siglo XX– y para aproximarla a la intimidad auditiva de los consumidores. Como actor, Sinatra fue un artista de tipo intuitivo, reacio a someterse a los ensayos y repeticiones habituales en una grabación, por lo que sus interpretaciones fueron emocionalmente intensas al tiempo que irregulares. La importancia en su vida de su trabajo actoral fue capital; por ejemplo fue precisamente a través de su papel en De aquí a la eternidad como logró salir de un bache personal y artístico en el tránsito de los años cuarenta a los cincuenta para encumbrarse en lo más alto de la popularidad, además de ganar por su interpretación el Oscar al mejor actor secundario. A lo largo de su carrera profesional Sinatra grabó más de 1.300 canciones y participó en más de cincuenta películas. Recibió multitud de premios y homenajes, entre los que se cuentan diez premios Grammy y la Medalla de la Libertad del gobierno estadounidense.

Sinopsis:

Conocido en la historia como La voz, Frank Sinatra en sin duda uno de los personajes más fascinantes en el mundo de la música melódica, la canción estadounidense y el mundo de los crooners. Este reciente documental muestra la vida y obra de esta gran voz, cuya vida fuera de los escenarios está plagada de controversia.