Todo un homenaje a Cuba y la música cubana brindada por uno de los artistas italianos más influyentes de los últimos años.

Adelmo Fornaciari, conocido como artísticamente como Zucchero (1955), es uno de los mayores compositores y cantantes contemporéanos de Italia, autor de numerosos éxitos conocidos en Europa, en América Latina y en algunos países anglosajones. Es el artista italiano actual de mayor proyección internacional. En la localidad de Forte dei Marmi es donde formó sus primeros grupos de rhythm’n’blues, usando entonces el nombre de Zucchero –azúcar en italiano–, que le había puesto uno de sus maestros durante su niñez. Zucchero ha compuesto y cantado diversos éxitos con cantantes como Luciano Pavarotti, Joe Cocker, Bono, Sting, Jeff Beck, B.B King, Mark Knopfler, Eric Clapton y Brian May entre otros. Las primeras nociones se las enseñó un estudiante estadounidense de color que frecuentó la facultad de veterinaria de Bolonia. Aprendió a tocar a los Beatles, Bob Dylan y los Rolling Stones. Fundó Le nuove luci, un grupo de jóvenes músicos como él, con el que empezó a tocar en las salas de baile de la zona. Entonces fue de gira con Sugar y Daniel (Daniel es el cantante del grupo, mientras Zucchero toca la guitarra y el saxofón) desde 1976 hasta 1980, cuando forma los Sugar y Candies, grupo para el que empieza a escribir canciones. A pesar de que su verdadero amor es el blues, cuando escribe canciones para los otros se esfuerza en seguir la línea de la música italiana, aun cuando no sea de extrema calidad. Empezó a escribir para un joven representante del género melódico, Michele Pecora, para el que compuso Te ne vai, con la que obtuvo un grand éxito veraniego, lo que le catapultó hacia la canción comercial.
En 1981 Gianni Ravera, fascinado por el timbre de su voz, lo animó a participar en el Festival de Castrocaro como intérprete. Zucchero ganó, obtuvo un contrato con la Polygram y el año siguiente participó en el Festival de San Remo. Su carrera como autor es también destacable: escribió alguna canción de éxito para Stefano Sani y para Donatella Milani. En 1983 grabó finalmente su primer álbum, Un po' di Zucchero, que no logró sobresalir. En 1984 escribió la canción Non voglio mica la luna [Yo no te pido la luna], presentada por Marina Fiordaliso en el festival de San Remo. En 1985 su vida artística cambió cuando él y la Randy Jackson Band presentan la canción Donne en San Remo. El álbum Zucchero & Randy Jackson Band le permitió ganar la credibilidad que le faltaba y representó el punto de partida para una extraordinaria escalada personal. Desde entonces su éxito no ha parado. Oro, incenso e birra (1989) ha sido el álbum más vendido en la historia de la canción italiana. A principios de 2001, Zucchero y Corrado Rustici colaboraron en la creación de un nuevo álbum, titulado Shake. Este disco llevó incluida la canción Baila (sexy thing), que resultó ser el tema estrella del año en infinidad de países. En 2005 salió al mercado su álbum Zu&Co, un disco de duetos en el comparte protagonismo con artistas de la talla de Miles Davis, John Lee Hooker, Tom Jones, Sting, Ronan Keating, Cheb Mami, Dolores O'Riordan, Paul Young, Maná, Brian May y otros.
En 2012 graba en La Habana este álbum La sesión cubana, un concierto al que acudieron unas 70.000 personas. Se trata de un homenaje al país, servido dentro de su personal estilo y su reconocible voz. Los temas elegidos se dividen en tres tipos: temas inéditos, versiones de canciones y canciones antiguas con nuevos arreglos. Entre los temas inéditos están Guantanamera [versión arreglada en italiano de la canción popular cubana), Love is all around y Sabor a ti. Entre las covers están: Nena, Pana, Never is a moment y Ave Maria no morro. Or otro lado, se interpretan algunas versiones arregladas de temas clásicos, como Baila, Un kilo, Così celeste, Cuba libre, Indaco dagli occhi del cielo y L’urlo.
Sinopsis:
La peculiar voz de Zucchero, uno de los artistas más valorados en el panorama de la música popular urbana de las últimas décadas, rinde tributo a la música de unos de los países con mayor pasión y sentimiento por ella: Cuba. Un espectacular concierto ante más de 70.000 personas, que presenta temas clásicos, revisiones y algunos temas nuevos, para cerrar una actuación que le obligará a levantarse del sofá.