Una gran noche protagonizada por el artista británico desde el gran festival de jazz y world music de Basel.

Declan Patrick Aloysius MacManus, verdadero nombre de Elvis Costello (1955), es un artista británico nacido en el seno de una familia metida de lleno en el mundo de la música, siendo el hijo único del matrimonio formado por la responsable de una tienda de discos, Lillian MacManus, y un trompetista y cantante de la big band de Joe Loss, Ross MacManus. Fueron principalmente los sonidos del jazz y la música clásica los que le ha acompañado desde su nacimiento. Posteriormente, con la libertad propia del que escoge, comenzó a buscar referencias sonoras en los Beatles y otras bandas de la Invasión Británica. Músico, cantante y compositor, se inició en la escena pub-rock londinense a mitad de los 70 desde donde vio llegar como observador privilegiado la new wave y el punk, que le influyeron de manera primordial. En 1975 McManus llevaba una aparente vida convencional de casado y padre de familia, llevando a cabo diferentes trabajos como administrativo. Sin embargo, su pasión le incitaba a llevar una vida paralela, en la que componía y distribuía sus maquetas en busca de una oportunidad. Esta le llegó con el sello independiente Stiff Records, con Jack Riviera al frente, quien le propuso un nombre artístico más sugerente, combinando el nombre de Elvis Presley con su apellido materno: Elvis Costello se convirtió en real.
El año de 1977 marca la carrera de Costello, pues a su fichaje por Stiff hay que añadir la edición de su primer single, Less than zero. Su primer álbum, My aim is true, supuso un significativo éxito de críticas y un moderado éxito comercial, pero lanzaría de manera irremediable la carrera de este talentoso artista. Poco después, Costello formaría la banda que le acompañaría durante tiempo, The Attractions. Concluida su relación profesional con su primer sello, en los dos años siguientes publicó con el nuevo sello y esta nueva banda el álbum This Year's Model, con un estilo igual de intenso pero más crudo y directo, quizá fruto de la escena punk vigente y ya algo desligado del pub-rock y de los músicos de country-rock con los que grabó su primer álbum. Con este disco alcanzó un reconocimiento comercial más amplio, dando paso después a su tercera grabación, Armed Forces, más compleja y variada en estilos y orquestación, e incluso más elaborada en el tratamiento de las letras, que deja entrever lo que será la carrera del Costello maduro de las siguientes décadas. Son conocidas sus incursiones en el mundo de la música clásica con sus obras The Juliette Letters e Il Sogno. A partir de entonces, una carrera inmensa, repleta de éxitos, jalonada por casi cuarenta discos y millones de ventas, le han convertido en una de los referentes del panorama musical urbano de las últimas décadas. Costello ha destacado como un meritorio y prolífico escritor de canciones, cuyas composiciones podían acercarse tanto al empuje del punk como a la frescura del pop y la new wave. Ha destacado por suponer todo un ejemplo de artista intérprete y creador que a través de su mirada de narrador social irónico y crudo, ha sabido mezclar géneros tan heterogéneos el country, el jazz, el blues, el reggae, el soul, el Tin Pan Alley y el Brill Building pop o el folk en un sonido absolutamente personal y reconocible.
Su recital en el gran festival de jazz y world music de Basel, Baloise Session, estuvo protagonizado tan solo por su voz y sus guitarras, sin otro acompañamiento que el de sus canciones y sus letras. Un total de dieciséis temas que hicieron las delicias de todos los presentes: 45, Either side of the same town, Poison Moon, A slow drag with Josephine, New Amsterdam, You've got to hide your love away, Ascension day, Come the meantimes, Everyday I write the book, Walking my baby back home, Ghost train, She, Watching the detectives, Alison, Shipbuilding, Jimmies Standing in the rain.
Sinopsis:
Alabado como uno de los referentes del pop–rock en las últimas décadas, Elvis Costello hace un recorrido por sus más casi cuatro décadas de carrera, en un recital dentro del Baloise Sessionde Basel, en el que se presente ante el público únicamente con su voz y rodeado de sus adoradas guitarras.