Un encantador programa protagonizado por dos intérpretes de lujo, para dar vida a dos los grandes autores rusos: Rimsky–Korsakov y Tchaikovsky.

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La música rusa guarda una especial relación con la voz, no únicamente a través de sus óperas o de la música ortodoxa para coro –con sus increíbles graves–, sino también de manera especial con el género de la canción, en el que el solista vocal se acompaña de un conjunto pequeño, e incluso en muchas de las ocasiones únicamente del piano, como en este caso. El presente programa recopila una serie de breves canciones de dos de los autores más destacados en la historia de la música rusa. En ellas se puede encontrar un universo de géneros y estilos fascinante, desde escenas dramáticas hasta canciones de amor repletas de gracilidad y simplicidad, pasando por obras con melancólicas melodías, serenatas repletas de pasión, melodías de corte popular, o hermosas y delicadas nanas.
Nikolay Rimsky-Korsakov (1844–1908) fue el miembro mejor preparado desde el punto de vista técnico del llamado Grupo de los Cinco, a pesar que al igual que sus compañeros, Balakirev, Borodin, Cui y Mussorgski, su entrega a la música no fuera en sus inicios profesional. Como los demás músicos de su generación, buscaba plasmar en sus óperas un carácter más auténticamente ruso en los temas y la música que sus predecesores. Parte de personajes de la poesía popular, de viejos cuentos, de ritos eslavos, de temas legendarios fantásticos y del romanticismo de Oriente y trata la ópera con gran variedad de estilos y riqueza musical. Pero también se ocupa de temas en los que la tendencia política se manifiesta claramente. Su dominio de la orquestación es quizá el elemento más destacado dentro de su marcada estilo, que fue muy respetado por sus coetáneos rusos, e incluso por otros compositores europeos. De este se interpretan algunas canciones de sus Op. 3, 8, 27, 42, 43 o 56, entre otros. Por su parte Piotr Ilich Tchaikovsky (1840–1893), fue el primer compositor de un nuevo tipo en Rusia, totalmente profesional, que continuó de manera firme las tradiciones del sinfonismo europeo occidental asimilándolo como propio. Consiguió un estilo profundamente original, personal y nacional que aunó la idea sinfónica de Beethoven y Schumann con el trabajo de Glinka. A pesar de ser contemporáneo estricto del Grupo de los Cinco supo mantener un estilo que no puede encasillarse en el marco del nacionalismo imperante entonces en su país natal. De carácter cosmopolita en lo que respecta a las influencias –preponderante es la del sinfonismo alemán, aunque no carente de elementos rusos–, su música es ante todo profundamente expresiva y personal, reveladora de la personalidad del autor, compleja y atormentada. Aquí se presentan algunas canciones de sus ciclos Op. 6, 16, 47, 55, 57, 60 o 73.

La interpretación vocal corre a cargo de la soprano rusa Anna Netrebko, de inimitable mezcla de glamour y sencillez, aspecto atractivo y una línea de canto seductora que presenta una potencia musical extraordinaria, que son algunas de sus mejores cualidades. Número uno en ventas de discos y entradas en teatros de ópera de los roles que protagoniza, ha sabido acercar la ópera a un público más amplio. La parte pianística queda en manos de Daniel Barenboim, pianista y director de orquesta argentino-israelí, que debutó en Buenos Aires con tan solo siete años, logrando tal éxito que fue invitado por el Mozarteum de Salzburg para formarse en su prestigioso centro. Posteriormente continuó sus estudios con Nadia Boulanger, Ígor Markevitch y en la Academia de Santa Cecilia de Roma. En 1956 se presentó en Londres y Nueva York apoyado por Arthur Rubinstein. Con veinte años, las grandes orquestas del mundo requerían ya sus servicios, y en 1966 se incorporó como director de la English Chamber Orchestra. Desde entonces ha copado la práctica totalidad de los escenarios del mundo y se ha subido al podio frente a las mejores orquestas y teatros del mundo. Su interés se ha transitado por un vasto repertorio, que busca ofrecer bajo nuevas concepciones obras de los clásicos, mientras se preocupa de las obras de los autores contemporáneos.

Sinopsis:

Este hermoso programa les acercará a su hogar la Rusia más fascinante, esa alejada de la grandilocuencia y la monumentalidad. Una velada repleta de intimismo y delicadeza, en la voz de la soprano rusa Anna Netrebko y el pianista Daniel Barenboim, que interpretan la música de Nikolay Rimsky-Korsakov y Piotr Ilich Tchaikovsky.