El célebre tenor mexicano se embarca en un viaje al mundo barroco, acompañado por una de las formaciones historicistas más experimentadas de Gran Bretaña.

Pocos compositores hay de la importancia e influencia posterior que Georg Friedrich Händel (1685-1759). El autor alemán, nacido en Halle, desarrolló una intensa y brillante carrera que le llevó primero a Italia y finalmente a Inglaterra. Considerado por muchos un compositor inglés, y por otros como un compositor italiano que nació en Alemania y trabajó en Inglaterra, la verdadera cuestión es que su corpus compositivo es uno de los más poderosos de cuantos se pueden encontrar entre los autores del Barroco. A pesar de ser reconocido constantemente como uno de los autores más grandes de su época, su reputación tras su muerte y hasta a principios del siglo 20 se basaba en gran medida en el conocimiento de un pequeño número de obras orquestales y oratorios, su Mesiah en particular. Sin embargo, contribuyó de manera absolutamente decisiva a todos los géneros musicales de su tiempo, tanto vocales como instrumentales. La composición de óperas, principalmente sobre libretos italianos, dominó la primera parte de su carrera y le ayudó a establecerse en Inglaterra.
En sus últimos años su compromiso con las obras vocales a gran escala, por lo general con un elemento dramático fuerte, encontró una salida más individual en el oratorio Inglés, un género que él inventó y estableció como nunca antes ni después se ha vuelto a concebir. Es en sus óperas donde Händel alcanza el rol de dominador de la Europa barroca tardía, a pesar de que tuvo que competir de manera feroz con otros autores de gran talento, entre ellos algunos italianos radicados en London, pero también con la creación de autores franceses o los italianos residentes en sus respectivos países. Son estas, muestra de su inmensa capacidad creativa, de su exquisitez a la hora de escribir para la voz y de su excepcional tratamiento orquestal, contando muchos de los instrumentos de la orquesta con pasajes simplemente antológicos dentro de la literatura de las óperas händelianas.
Dentro de las formaciones de corte historicista de Gran Bretaña, Gabrieli Consort & Players, que fue fundada en 1982 por su director, Paul McCreesh, es una de las más destacadas y experimentadas. Ha desarrollado una extensa labor como conjunto vocal e instrumental, centrando su atención tanto en obras del Renacimiento y el Barroco, como en repertorios posteriores que albergan hasta el Romanticismo. Es especialmente destacable su atención a autores policorales venecianos de finales del Renacimiento como los Gabrieli –de quienes toma su nombre–, además de su querencia hacia las obras sacras de Johann Sebastian Bach y los oratorios del propio Händel.
Por su parte, el tenor mexicano Rolando Villazón es un artista de gran expresividad sobre el escenario, que se dio a conocer en el Certamen Internacional Operalia, organizado por Plácido Domingo, figura con la que siempre se le ha comparado. Formado desde joven en el mundo musical, fue en 1990 cuando inicia su formación operística, de la mano de Arturo Nieto. Desde entonces se ha ido formando y desarrollando una carrera musical en aumento, que sin duda sufrió un gran espaldarazo con el segundo premio en Operalia. A partir de ese momento su presencia en los teatros de ópera y auditorios más importantes del mundo ha sido permanente. Es uno de los tenores más solicitados, como atestiguan el número de roles protagonizados, además de su intensa actividad discográfica. Como resultado de su apretada agenda, ha tenido que llevar a cabo algunos descansos, especialmente desde 2007. El presente recital presenta algunos de los recitativos y arias más exquisitos del catálogo del autor germano-británico, extraídos de títulos operísticos como Serse, Rodelinda, Tamerlano y Ariodante, a lo que sumar obras instrumentales extraídas de obras como la Música acuática [Water Music] o la célebre Llegada de la Reina de Saba de su oratorio Solomon.
Sinopsis:
Disfruten con este fantástico programa de una selección de las arias más exquisitas de quien es uno de los mejores exponentes de la ópera y el oratorio durante el siglo XVIII. El gran Rolando Villazón se acompaña aquí de la soprano Rebecca Bottone y el contratenor Timothy Travers–Brown para embarcarse en una hermosa travesía por la obra de Georg Friedrich Händel, por sus óperas, oratorios y piezas instrumentales. La base orquestal la proporcionan los Gabrieli Players de Paul McCreesh.