Un espectáculo único que presenta una de sus obras menos conocidas, interpretada en un entorno indescriptible: la Catedral de Milano.

Mose


Moisés en Egipto (Mosè in Egitto) es un melodrama sacro en tres actos con música de Gioacchino Rossini (1792–1868) y libreto en italiano de Andrea Leone Tottola, que se basa en L’Osiride (1760), de Francesco Ringhieri. Fue estrenada el 5 de marzo de 1818 en el célebre Teatro San Carlo de Napoli–uno de los legendarios teatros de ópera italianos–.Considerada por el propio autor como una azione tragico-sacra, se trata en realidad de una ópera de temática sacra, un drama sacro con algunos rasgos del oratorio, que permitía eludir proscripciones de interpretaciones dramáticas seculares durante la Cuaresma. Rossini la revisó tras su estreno, introduciendo el aria de oración de Moisés Dal tuo stellato soglio, una de las arias de ópera más populares del momento, que inspiró una serie de variaciones para violín y piano de Niccolò Paganini, y que sobrevive aún hoy de manera profusa como aria de concierto. Rossini volvió a revisarla años después, de tal forma que en 1827 la amplia de manera notable y adapta su libreto al francés. Moïse et Pharaon, ou Le passage de la Mer Rouge (Moisés y el Faraón, o El cruce del Mar Rojo) es el resultado, una ópera en cuatro actos con un ballet, que  se estrenó en París el 26 de marzo.

    La creación de las obras de argumento bíblico en el período de Cuaresma se reafirmó en Napoli en los últimos veinte años del siglo XVIII, pues se trataba, como dice Franco Piperno, de «un compromiso entre el período devocional tradicional de Cuaresma y la disposición favorable del soberano por conceder a los empresarios, artistas y el público una temporada más.» A diferencia de la tragedia de Ringhieri, el libretista Tottola añadió la historia de amor entre el hijo del Faraón, Osiris, y el joven hebra Elica, con el doble propósito, según dice él mismo, de hacer interesante el desarrollo de la historia y dar a Osiris una razón clara por la que él podría mostrarse más fervientemente comprometido con su padre por tener esclavos en Egipto, el pueblo de Israel.

    Muy apreciada por el público en los dos primeros actos, la obra fracasó miserablemente en el acto final, dando lugar no sólo a amargas disputas, sino también a largos episodios de risa, pues al parecer se produjeron importantes problemas técnicos en el complejo escenario del paso del Mar Rojo. Fue por ello que al año siguiente Rossini decide reescribir por completo el tercer acto, convirtiendo, ahora sí, a la obra en un verdadero éxito de principio a fin. Desde los años treinta del siglo XIX, después de la nueva versión francesa de 1827, la obra desapareció prácticamente de la escena, para volver allí en una fecha tan tardía como 1981, con gran éxito.Se trata de una de sus óperas menos conocidas y de las menos interpretadas, con muy pocas representaciones en los últimos años, aunque alguna de ellas haya sido realmente destacada.

    Estamos, pues,ante una oportunidad magnífica de ampliar repertorio y de comprobar la grandeza del talento rossiniano, que aún en las obras que no forman parte de sus magnas creaciones deja espacio para una música de gran belleza y hondura. La interpretación en la catedral milanesa hace de esta esta producción algo nunca visto hasta entonces, a lo que hay que sumar las proyecciones de videomapping que recrean un mundo casi onírico.

Sinopsis:

Si se unen a la ecuación una obra de gran interés, pero de las menos conocidas en el catálogo de un compositor, y la interpretación de la misma en un entorno de auténtico ensueño, el resultado no puede sino espectacular. Eso es lo que les ofrecemos en el presente programa, con la presencia de este melodrama sacro de Rossini en versión de la Orchestra e Coro della Veneranda Fabbrica del Duomo, que bajo la dirección de Francesco Quattrocchini está protagonizado por un elenco vocal de lujo, encabezado por Ruggero Raimondi, Bogdan Mihai, Filippoe Polinelli, Maria Cioppi y Lydia Tamburrino, entro otros. La grabación en Duomo milanés y la proyección de videomapping hacen de esta una producción única.