Documental inédito que presenta por primera vez una retrospectiva de la cantante griega.

Para muchos, la voz de Nana Mouskouri (1934) es la música. Son cientos de miles de personas que se han criado, crecido y vivido con su música, generación tras generación. La cantante cretense ha vendido más de 450 millones de discos, una cifra al alcance de muy pocos artistas, y sin embargosu presencia en los medios ha sido siempre realmente escasa, sin mostrar al mundo apenas nada de su vida, nada de lo ajeno a su carrera como cantante.
Iōánna Múskjuri, conocida mundialmente como Nana, comenzó su carrera a temprana edad y se estableció con su familia en Atenas, donde su padre trabajaba como proyeccionista de cine, ahí comenzó el amor de Nana por el arte, especialmente por el arte de los sonidos. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial continuó con sus estudios gracias a su profesor de música, que la apoyó sin reservas, permaneciendo en el conservatorio hasta 1950. Su vida como profesional en sus comienzos fue dura, cantando en pequeños clubes nocturnos, donde conoció un día a Harry Belafonte, quien la ayudó en dar el salto a la fama. Estas «escapadas» nocturnas no eran del agrado de su maestro y del conservatorio, por lo que la obligaron a decidir, como ella misma dice: «mi maestro me dijo: jazz o clásica, y yo opté por la música».
Ahí comenzó una larga y dura carrera, primero como vocalista del trío Los Atenienses, donde conoció a su marido Yorgos (George) Petsilas. El año 1959 supuso una inflexión en su carrera, pues a partir de entonces daría un empujón que la conduciría de manera definitiva a la fama mundial, gracias especialmente a sus acercamientos a diversos géneros como el pop, Jazz, folk, góspel, e incluso algunas incursiones en el terreno de la música clásica. En 1960 le llega, a través del Festival Internacional del Mediterráno en Barcelona, su primer éxito internacional en concurso. Ha sido acreditada con otros galardones, como el León de Oro de Berlín (1961), por la música del documental Grecia, Tierra de Sueños. En 1963 representó a Luxemburgo en el Festival de la Canción de Eurovisión con À force de prier, con la que quedó en octavo lugar posición. Desde entonces, Nana se convirtió en una celebridad mundial, agotando las entradas en la mayoría de los conciertos que ofrece. Ganó también otros premios y grabó alrededor de 300 álbumes, que en los años 1980 y 1990 consolidaron aún más su carrera musical.
Artista «global», ha sido quizá de las que primera se dio cuenta de lo importante de utilizar los diversos idiomas para llegar al público. Ha cantado y grabado temas en griego, inglés, francés, español, italiano, latín, alemán, hebreo, japonés… lo que la ha catapultado al éxito mundial. Ha sido embajadora de UNICEF en 1993 y ha llegado a representar a Grecia en el Parlamento Europeo en 1994. Mouskouri se fue convirtiendo en el instrumento predilecto de dos de los más grandes artistas griegos, el compositor Manos Hadjidakis y el poeta Nikos Gatsos, que escribieron las más bellas canciones de su repertorio. Por primera vez, Nana Mouskouri se entrega por completo la cámara, descubre algunos de sus recuerdos y abre al espectador un mundo repleto de documentos de excepción de toda una vida y una carrera dedicadas a la música.
Sinopsis:
Nana Mouskouri forma parte del imaginario de varias generaciones de apasionados de la música. Les invitamos a descubrir toda una vida dedicada a la música popular, las de una cantante con una vez tan especial que la hizo entrar de lleno en la casa de millones de personas a largo de todo el mundo. Un documental inédito que presenta a la artista y a la cantante como nunca antes se había visto y oído.