Una de las óperas menos conocidas del autor italiano, pero todo un ejemplo de la psicología belcantista y de la composición orquestal.

Tragedia lírica en tres actos, basa el libreto, escrito para la ocasión por Salvatore Cammarano, En Elisabeth d’Anglaterre, de François Ancelot. Tiene por tanto a la Inglaterra de finales del siglo XVI y a la figura de la reina Isabel I como protagonistas. Se estrenó el 29 de octubre de 1827 en el Teatro de San Carlo de Napoli, al que siguieron estrenos en otras ciudades italianas y europeas (Venezia, Lisboa, Paris…). Es uno de los títulos de eso que se ha venido en llamar «Trilogía Tudor», y es de los tres que la componen el título menos célebre. Donizetti pasaba por una etapa vital realmente convulsa cuando la compuso, por lo que la obra recoge algunos de los pasajes más elaborados dentro de su producción operística. A pesar de ello, el libreto presenta un extraordinario análisis psicológico de su protagonista, la reina Isabel I de Inglaterra, lo que la hace una obra realmente interesante per se.
Donizetti firmó el contrato con el San Carlo en 1837 y eligió como libretista a Salvatore Cammarano, quien se inspiró para su creación en esaobra de Ancelot, pero también en La historia secreta de los amores de Isabel y el conde de Essex, de Jacques Lescene des Maisons. El drama se desarrolla en Londres en el año 1598. Roberto Devereux, Conde de Essex, quien fuera un antiguo amante de la reina Elisabetta, ha sido apartado de su cargo de gobernador de Irlanda por haber cometido algunas irregularidades durante el desarrollo de sus funciones. Es por ello que se le acusa de traición y se le somete a un proceso del cual espera una condena a muerte. La trama sigue el retorcido e intrincado modelo de otros títulos de la época, aunque aquí se elabore en torno a un tratamiento psicológico de los personajes mucho más complejo y perfeccionista de lo que habíamos podido observar en el resto de su producción hasta el momento. Donizettipersigue evocar el contexto histórico que se vivía en la Inglaterra del siglo XVI, por lo que se afana en situar la acción en dos lugares de naturaleza muy diferenciada: la vida pública –representada en la gran galería del Palacio de Westminster– y la vida privada –los apartamentos de la duquesa de Nottingham y la celda de la Torre de Londres–.
De la producción orquestal en sus óperas y de su interés intrínseco se ha venido discutiendo desde hace años. Parece algo evidente que para él los momentos de protagonismo orquestal son imprescindibles para desarrollo dramático y su unión con lo puramente musical y los personajes. En esta obra tenemos un notable ejemplo en su obertura, que compuso para su estreno parisino de 1838. En ella se muestra brillante al anticipar la exposición de lo que está por venir, pues prefigura el lugar, el carácter y el conflicto de la obra. Presenta dos temas principales: una variante del célebre GodSavethe Queen –curioso guiño– y la enérgica e imponente melodía de la cabaletta que Roberto entonará desde la Torre de Londres posteriormente, las cuales son en el fondo el profundo contraste de la propia obra: la gloria de la reina, por un lado, y el presagio del triste destino que aguarda a los protagonistas. Hay en esta obra ecos beethovenianos, haydnianos y verdianos, todo un derroche creativo para una ópera que, sin ser quizá lo más excelso de su producción, se revela como algo más de lo que aparentemente la historiografía se ha empeñado en demostrar.
Sinopsis:
Les invitamos a disfrutar de una de las grandes óperas del autor italiano en imponente producción desde la ciudad de Bergamo y el teatro que lleva el nombre del autor, protagonizada por voces de gran nivel: Dimitra Theodossiou, Andrew Schroeder, Federica Bragaglia, MassimilianoPisapia, Luigi Albani, Giorgio Valerio. Les acompañan la Orquesta y Coro del Bergamo Musica Festival, bajo la dirección orquestal de Marcello Rota y la escénica de Francesco Belloto.