La historia de un festival de cámara fundado por un violinista por y para el disfrute de la música con sus amigos de enorme talento.

Julian Rachlin es un instrumentista lituano de intensa e importante carreraen las últimas dos décadas. A la edad de cuatro años se traslada a Viena desde su Vilnius natal y comienza su formación musical. Primero en el Conservatorio de Viena con el eminente pedagogo Boris Kuschnier, para terminar formándose en clases privadas con Pinchas Zukerman, uno de los mejores violinistas del siglo XX. En 1988 se alzó con el premio al «Joven Músico del Año» en Amsterdam. Desde entonces su carrera ha sido un ascenso meteórico, tanto como violinista como en su faceta de violista y director. Ha actuado junto a muchos de las mejores orquestas del mundo y ha sido dirigido por talentos de la talla de MarissJansons, RiccardoChailly, Vladimir Aschkenazy, KirillPetrenko o RiccardoMuti.

Destaca también su faceta como director, la cual ha desarrollado de manera muy intensa desde que se formara con SophieRachlin para ello y realizase su debut en 1998. La lista de las orquestas a las que ha dirigido es impresionante, tanto en número como en la calidad de las mismas. En la presente temporada en principal director invitado de la Royal NorthernSinfonia y es artista en residencia de la Royal Liverpool Philharmonic. Otra de sus facetas dominante es la de docente, impartiendo clases de violín en el KonservatoriumWienUniversity desde 1999. Esta labor pedagógica se complementa con el perfil más solidario de Rachlin, que es desde 2010 Embajador de UNICEF, además de colaborar asiduamente con el Foro Económico Mundial y la Fundación Primera Iniciativa. Rachlin tiene el honor de tocar el Stradivarius «Ex–Liebig», un magnífico ejemplar datado en 1704 que ha llegado a él tras pasar por numerosas manos de todo el mundo.

Sin embargo, la faceta que se destaca especialmente en este documental es la humana, la de un músico que en 2000 funda, en la hermosa ciudad croata de Dubrovnik, un festival de música clásica en el que quiso introducir un concepto no tanto nuevo –pues el Festival de Verbier o de Lucerna ya habían implementado este modelo con anterioridad–, pero sí exitoso, consistente en la unión de algunos de los músicos más famosos del mundo para que acudiesen a interpretar la música que realmente más les hacía disfrutar, y por supuesto, entre amigos.

En 2008 el cineasta austríaco Georg Riha se unió a esta fiesta de amistad y música para acompañar cinematográficamente al violinista estrella. Se creó un documental que es capaz de mostrar la mágica atmósfera de la ciudad en el mar y la obra artística y el relajado perfil humano de JulianRachlin, pero también de sus amigos, varios de los más grandes intérpretes de música clásica del panorama internacional. Un espacio para sentarse y disfrutar de los ensayos, el mar, las conversaciones, el sol y el viento, los conciertos y sobre todo mucha diversión.

Sinopsis:

Un documental que viene a demostrar que en la música clásica no son todo rivalidades ni competición. Disfruten del documental en el que se muestra al talentoso violinista JulianRachlin acompañado de algunos de sus buenos amigos, músicos de talla mundial que sin embargo mantienen una fabulosa relación entre sí. Comprueben y vivan desde dentro un sueño hecho realidad: la creación de un festival de música clásica hecho por y para los amigos, pero sobre todo para el regocijo de aquellos que lo disfrutan como espectadores.